Se sabe que el ser humano está compuesto, en su mayoría, por agua, y que este elemento vital debe ser consumido de manera abundante para mantener en equilibrio el funcionamiento del organismo. Consejos para incrementar su consumo y mejorar la salud

"Somos lo que comemos", dice una frase popular. "Y lo que bebemos", habría que agregarle.

Es que, además de estar compuesto en un 75% de agua al nacer y 65% en su vida adulta, el cuerpo humano "gasta" ese líquido elemental en todas las actividades que realiza a lo largo del día. Por lo tanto, es necesario reponerla para mantener una buena hidratación.

Según estimaciones, el consumo recomendado de líquidos a partir de los 14 años debería ser de 2,5 litros al día para los hombres y de 2 litros en el caso de las mujeres.

El agua no sólo se aporta por lo que una persona bebe, sino también por la comida
Sin embargo, la realidad marca que pocos son los que llegan a ese consumo básico de agua. Tal y como señaló un estudio realizado por la Fundación Española de Nutrición, el 75% de los adultos y el 90% de los niños no alcanzan a los mínimos establecidos. "No llegamos a cubrir el requerimiento ideal para una población sana. En el caso de los adultos hombres, el 33% se queda por debajo de los 2,5 litros y en el caso de las mujeres, el 21% no consume los 2 litros indicados", explicó Mariela Nissensohn, del Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de ese país.

La especialista señaló un dato importante: el agua no sólo se aporta por lo que una persona bebe, sino también por la comida. Es decir, de la cantidad total de agua que debería ingerirse a lo largo de la jornada, entre el 70 y el 80% debe ser proporcionada por la bebida y entre el 30 y el 20% por los alimentos.

Pero, ¿qué productos son los que tienen más agua? Según la experta, los alimentos que más agua aportan son las frutas y las verduras. Cabe aclarar que estos requerimientos se incrementan en verano, cuando uno pierde más líquido por la sudoración.

Los especialistas hacen hincapié en que las consecuencias de no beber el agua necesaria son muchas a nivel clínico en el día a día. Para empezar, favorece la disminución de la capacidad de conducir, aumenta la probabilidad de tener dolor de cabeza y falta de atención, entre otras afecciones.

"Estar adecuadamente hidratados es muy importante, en verano, para prevenir golpes de calor y descomposturas y durante todo el año es clave para conservar las capacidades cognitivas al máximo; y la bebida más saludable para hacerlo es el agua", destacó la licenciada en Nutrición Romina Sayar. A lo que la licenciada Silvia Jereb agregó: "Cuando no se toma suficiente líquido después de perder mucha agua (con las altas temperatura o tras realizar actividad física), o inclusive si no tomamos agua en mucho tiempo, corremos el riesgo de deshidratarnos".

Estar hidratado es clave para conservar las capacidades cognitivas al máximo
"La deshidratación leve producida por sudoración no compensada tras haber realizado actividad física afecta la capacidad cognitiva de hombres y mujeres -destacó-. Dolores de cabeza, confusión, menor concentración, dificultad para completar una tarea, menor agudeza visual, cansancio y pérdida de la energía".

Entre los consejos que dio la especialista española para aumentar y mejorar la hidratación se destacan:

– Consumir más agua durante el día.
– Incrementar el consumo de frutas y verduras, lo que aumentarían ese porcentaje de líquidos aportado por los alimentos.
– Consumir bebidas entre horas, no solamente con la comida o en las primeras horas del día.

Una regla simple para recordar tomar AGUA

Al alcance siempre (llevá con vos una botella o cantimplora a donde vayas)
Ganá salud, primero probá con agua (la bebida más natural sin calorías ni aditivos)
Un vaso más que lo habitual (de a poco, podés ir incorporando el hábito).
A tu familia, ofrecele agua (es otra manera de cuidar a quienes más querés)

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