Si bien cada vez son más las personas capaces de identificar los factores de riesgo para los accidentes cerebrovasculares, 4 de cada 10 porteños no sabe cómo reaccionar o qué hacer frente a los síntomas, según un estudio presentado por la Fundación para el Estudio de las Neurociencias y la Radiología Intervencionista (Feneri) durante la "Cumbre del ACV", que se desarrolló hoy en Buenos Aires.

El trabajo "Evolución del conocimiento sobre causas y señales de ACV en la población porteña", presentado en el Congreso de la Nación, demostró que entre 2011 y 2017 el porcentaje de personas que desconocen las causas de un ACV disminuyó casi ocho puntos porcentuales, pasando del 20,4 al 12,9 por ciento actual.

"Se sabe que cada cuatro minutos una persona sufre un ACV y que una de cada seis personas padecerán un ACV en algún momento de su vida. Y si bien entre 2002 y 2012 la mortalidad se redujo 36% en Estados Unidos, el gasto en el tratamiento de la salud cerebro-vascular se espera se incremente dramáticamente en los próximos años debido al aumento y envejecimiento poblacional", explicó el neurocirujano Pedro Lylyk, presidente de la Fundación. "Por eso, tenemos que trabajar en la detección de las señales de alerta del ACV", agregó.

La investigación, realizada a partir de una muestra de 600 casos, mostró que la hipertensión sigue ostentando el primer lugar entre los factores que la población reconoce como de riesgo (39%), seguido por el estrés (34,6%) y el tabaquismo (16,4%).

Otro dato para destacar es que aumentó casi en un 90% el reconocimiento de las arterias tapadas como una de las causas que también pueden desencadenar un ataque cerebrovascular, y casi se triplicó el número de personas que consideran el sedentarismo como una conducta de riesgo y que reconoce al aneurisma cerebral como causa de ataque cerebrovascular.

Sin embargo, el 40% de los encuestados dijo no saber cómo reaccionar frente a los síntomas de alarma. El 61,2% de los encuestados aseguró que llama a emergencias o va a una guardia, mientras que el 22,1% espera una hora antes de resolver si pide ayuda y sólo el 12,4% llama a su médico inmediatamente. No obstante, el 50% de los encuestados no reconoció el dolor de cabeza súbito y de mayor intensidad como un síntoma que amerite actuar con rapidez.

Además, tres de cada 10 dijeron que no toman ninguna medida si de pronto no pueden mover el brazo derecho y uno de cada cuatro tampoco lo hace si manifiesta repentina pérdida de coordinación. El sondeo reveló asimismo que el 68,2% de los encuestados consideró que es posible recibir tratamiento y recuperarse plenamente tras sufrir un ACV.

Como parte de este encuentro la Feneri presentó también la campaña "Socoorré" (sonreír, coordinar, repetir), una regla mnemotécnica para recordar de manera sencilla las señales de alerta de ACV, comprobando si la persona puede sonreír correctamente, de manera pareja; si puede coordinar, manteniendo ambos brazos en alto, durante unos segundos, y haciéndole repetir una frase para ver si habla normal.

Además, recomiendan chequear si sufre pérdida de visión de algún ojo o un dolor de cabeza muy intenso e inusual. Si la persona tiene cualquiera de los síntomas descriptos, hay que pedir ayuda inmediata llamando al 107 o al 911.

"Ratificamos que es responsabilidad de todos colaborar en la educación de los síntomas y los riesgos de padecer un ACV, en la difusión de la importancia en su prevención y en la necesidad de una terapéutica lo más precoz que sea posible para disminuir la mortalidad y sus secuelas a su menor expresión", afirmó Lylyk.

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