Especialistas reclaman que las bebidas alcohólicas incluyan rotulado nutricional.

Deinsformación. Las bebidas alcohólicas no deben especificar en la etiqueta cuántas calorías y nutrientes aportan.

Pese a que es la única cifra contenida en botellas y latas, la graduación alcohólica no es lo único que debe tenerse en cuenta a la hora de ingerir bebidas con alcohol. Los especialistas insisten en poner el foco en calorías y azúcares “ocultos” y reclaman que esa información sea incluida en el etiquetado nutricional, dado que a menudo son ignorados por los consumidores.

Es que se puede contar cuánto azúcar, sodio y grasas aporta desde un alfajor, pasando por una porción de arroz, un trozo de queso, un paquete de snacks y hasta una bebida azucarada con sólo leer los envases y tomar decisiones alimentarias en función de esa información. Pero las bebidas alcohólicas están eximidas de incluir rotulado nutricional, que contempla la declaración de valor energético y de nutrientes.

“Hay que sumar a los perjuicios que ocasiona el alcohol, como incremento del riesgo de padecer patologías renales, adicción, peligro al volante y riesgos en la salud, el de producir un impacto mayor en la ingesta calórica”, destaca Eduardo Kalina, master en Adicciones y Director Médico del Instituto de Psiquiatría Psico-Neurobiológica Brain Center.

Las calorías ocultas en el alcohol son un problema que trasciende fronteras. "El etiquetado de las bebidas alcohólicas debería ser igual que para el resto de los alimentos para asegurar que los consumidores tienen acceso a la información completa sobre el contenido y composición del producto”, sostiene la Organización Mundial de la Salud en su Plan Europeo para reducir el uso dañino del alcohol con miras a 2020.

Se estima que el 10% de las calorías ingeridas por adultos que beben ingresan al organismo a través del alcohol, según estudios citados en un artículo publicado en 2015 en The British Medical Journal. Sin embargo, una encuesta realizada el año anterior por la Sociedad Real para la Salud Pública británica reveló que 8 de cada 10 de los 2.117 adultos interrogados desconocía el contenido energético de las bebidas.

En tanto, un estudio sobre el consumo de alcohol realizado en 24 países por la consultora Euromonitor -en el que Argentina no fue incluido- concluyó que en todos (salvo en Taiwán), las calorías ingeridas a través de las bebidas alcohólicas eran superiores a las consumidas con las bebidas azucaradas.

Muchas personas buscan mantenerse o bajar de peso mediante la disminución del tamaño de las porciones de las comidas o a través de la ingesta de colaciones o snacks saludables, pero echan por la borda los esfuerzos realizados al incorporar bebidas alcohólicas sin pensar en las calorías que están sumando. A su vez, en opinión de distintos investigadores, el alcohol actuaría como estimulante del apetito, por lo que además de representar una ingesta de calorías en sí mismo, contribuiría a incrementar la sensación de hambre.

“Lo importante es que las personas estén informadas, que sepan que las bebidas alcohólicas aportan azúcares y calorías y que esto debe ser tenido en cuenta a la hora de delinear una alimentación saludable”, concluyó Kalina, quien además es profesor titular del Posgrado de Adicciones de la Facultad de Medicina de la Universidad del Salvador.

Las calorías “ocultas” en las bebidas alcohólicas más consumidas

Una copa de vino (200 ml) contiene 180 calorías
Una pinta de cerveza, 180 calorías
Una medida de fernet puro (100 ml), 270 calorías
Una copa de champagne (200 ml), 150 calorías
Vodka (100 ml), 130 calorías
Una copa de whisky, 294 calorías

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