nutricionllLlevar un plan alimenticio para bajar de peso puede ser difícil de respetar. Se necesita mucha conducta y tenacidad, pero aún así se puede caer en las tentaciones.

Que las tentaciones no sean más fuertes que el deseo de alcanzar tu objetivo.

Para adelgazar no es simplemente decir "elijo este plan alimentario" y listo, sino que, para tener resultados positivos, será necesario que te adelantes a las tentaciones o que asumas que caíste y continuar el camino. Tu mente es poderosa y te ayudará si aprendés a encauzarla.

Que las tentaciones no sean más fuertes que el deseo de alcanzar tu objetivo.

Para eso, te propongo algunas técnicas que te permitirán enfrentarlas a fin de que no sean un continuo obstáculo en tu camino.

1- Preparate para resistir la atracción que ejercen sobre vos determinados alimentos. No dejes que sean más importante que tu objetivo, que tu vida.

2- Si te vence el deseo de ingerir alimentos que te agradan mucho, luego vas a sentirte desanimado y frustrado. Si lo hacés, el placer será momentáneo y la angustia seguirá en tu ser y sentirás fracaso. En cambio, si aprendés a manejar las tentaciones, con el tiempo ese sentir desaparecerá y tendrás energía para continuar la marcha con alegría.

3- Cuando pierdas el control, no te desanimes. Que te cueste adelgazar no significa que no alcances tu objetivo. Utilizá tu inteligencia para aceptar que, si tenés paciencia y superás barreras, tu proceso evolutivo te llevará hasta la meta.

4- En los momentos en que te sentís dominado por la comida, procurá ser más fuerte que el deseo. Pensá que esa sensibilidad por determinados alimentos es circunstancial pero que, si se vuelve constante, probará tu debilidad y hará que por la apetencia de comer dejés de lado todo lo que te propongas. En cambio, si la derrotás podrás cambiar muchos aspectos de tu vida, tanto físico e internos.

5- Si estás abierto a cambios, comenzá a trabajar con otros placeres que te da la vida y que contribuyen a que no estés tan pendiente de la comida.

6- En varios momentos del día cerrá los ojos, buscá relajarte, de estar tranquilo y escuchá tu interior. Preguntate: ¿cuál es el motivo de que te tentás con frecuencia? ¿Acaso no anhelas que tu propósito se cumpla? ¿Querés trabajar con los aspectos que te apartan del camino y que te producen angustia? ¡Tu objetivo es muy importante! ¿Lo sabes? Entonces a trabajar con tus trabas, no las tomes como fracaso sino como desafíos para cambiar y reconocer que son parte de la vida.

7- Pensá en el momento del triunfo. Comprobarás que si ponés todo de vos lograrás lo que pretendés, y si te esforzás por quitar de tu vida lo que te obstaculiza podrás aplicar esa fuerza para las demás metas que te fijes. Los objetivos que se consiguen de manera rápida no son permanentes; sin aprendizaje se vuelve al punto de partida. Por lo tanto, no reniegues de tus errores, sólo trabajá con ellos y erradícalos respetando tus tiempos.

8- No siempre podrás hacerle frente a las tentaciones que te dominan, pero es importante que empieces a no ceder. En la medida en que lo hagas vas a notar que podés lograr cambios importantes en tu senda.

9- No estés muchas horas en tu casa cerca de los alimentos. Planificá tus días incluyendo caminatas con amigos o actividades que te pongan en movimiento y despejen tu mente.

10- Cuando cocines, tené el estómago satisfecho para que no picar la comida antes de que esté en el plato. Si no vivís solo y en tu casa hay alimentos que te tientan, guardalos en cajas herméticas, con cinta adhesiva, en estantes muy altos; sugerile a los integrantes de tu familia que sean los encargados de entregarlos a tus hijos – si los tenés- cuando se requiera.

11- Carteles visibles que te den aliento, en las puertas de los armarios donde haya alimentos para que no te dominen, como por ejemplo: "Recordá que estás adelgazando con buenos resultados... no te tientes", o "Que no te domine el placer porque después te vas a sentir sin fuerzas para seguir el camino... adelante, vos puedes pero tenés que querer. Que el alimento sea un medio de vida y no de tu destrucción".
12- Al hacer las compras, tené presentes estos consejos:

a) Anota todos los alimentos que vas a consumir durante una semana.

b) Andá al mercado después de haber efectuado alguna ingesta importante.

c) Hacé un cálculo aproximado de lo que vas a gastar en la compra de alimentos. Eso te ayudará a dejar de lado los que te tienten.

d) Fortalecete y pensá en los resultados que estás obteniendo, para que no te supere el deseo de comprar aquellos productos que atentan contra tu deseo de adelgazar.

e) Si aún no lograsete resultados deseables, pensá que al dominar el impulso de comparar alimentos que te apartan de tu meta podrás seguir el plan alimentario con alegría y confiar en un resultado mejor.

13- No saltees las entrecomidas. Son primordiales, ya que prolongan la saciedad. Hacelo aunque no tengas apetito. Si las omitís no podrás manejar con inteligencia las ingestas posteriores y abrirás la puerta de entrada a las tentaciones. Tené en la heladera o en la alacena pickles, pochoclo sin azúcar, un puñadito de frutas secas, frutas frescas en tamaño pequeño, queso compacto magro en porciones del tamaño de una cajita de fósforos. También podés preparar un licuado de banana no madura con un vaso de leche descremada, o moldear en cubeteras limonada, yogur descremado o gelatina dietética con pedacitos de frutas. Mientras cocines, recurrí a las entrecomidas para evitar la compulsión.

Sos un ser humano, no sos perfecto; durante toda tu vida tendrás que luchar contra los errores. Enfrentalos para encontrar soluciones. La única manera de cambiar es arriesgarse a nuevas variables.

Juzgá tu éxito de acuerdo con lo que te esforzaste para conseguirlo. Valorá todos los cambios que observes. Continuá en este camino. Es un desafío que te llevará a lo que tanto anhelas... Recordá: vos podés pero tenés que querer.

Buscar el éxito es un camino sinuoso que al llegar te dejara una sonrisa.

Lunes 13 de abril de 2015

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