Desde el Ministerio de Salud bonaerense difundieron medidas para prevenir el fatal evento, que ocurre en bebés de hasta cuatro meses. El dilema de la posición al dormir, en el foco de la preocupación

El Ministerio de Salud de la provincia difundió medidas para prevenir la muerte súbita de bebeduermelos bebés, que sucede, en la mayoría de los casos, cuando los lactantes tienen entre 2 y 4 meses mientras duermen.
La iniciativa incluye la capacitación de promotores de salud para que recorran los barrios y enseñen a los padres sobre cómo cuidar a los chicos mientras duermen.
La muerte súbita del lactante "se produce por asfixia accidental durante el sueño, por enfermedades genéticas e infecciones, aunque en algunos casos, las causas no están del todo claras", informó la cartera sanitaria provincial.
Especialistas citados por el ministerio explicaron que "hay evidencia científica de que dormirlos boca arriba es hasta 20 veces más seguro que dormirlos boca a abajo" para evitar la muerte súbita.
La titular de la Dirección de Maternidad e Infancia del ministerio de Salud bonaerense, Flavia Raineri, explicó que "colocarlo para arriba no predispone a la aspiración de un posible vómito, como se creía anteriormente".
Y agregó: "la posición boca abajo favorece la reinhalación del propio aire espirado, es decir, del dióxido de carbono, y a su vez aumenta el sobrecalentamiento corporal".
Indicó que hasta hace poco tiempo, "algunos pediatras recomendaban poner al bebé de costado, pero ahora no porque esa posición es muy inestable: el chico puede darse vuelta y quedar boca abajo sin que los papás se den cuenta".
Los bebés tienen que dormir con sus padres al menos hasta los seis meses. Pero, insisten los especialistas, esto no significa dormir en la misma cama, ya que está probado que este hábito suele ser motivo de asfixia.
En tanto, la referente de la Dirección de Maternidad e Infancia de la provincia, Estela Grad, detalló que "tanto el dormir con los padres como con hermanitos aumenta el riesgo de que el bebé pase a boca abajo o que sea aplastado durante el sueño".
Agregó que el riesgo "se incrementa aún más cuando alguno de los padres toma medicación, fuma o bebe alcohol, porque suelen ingresar en un sueño pesado que les disminuye el nivel de alerta necesario frente a los requerimientos de un bebé".

Lunes 25 de marzo de 2013.

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