Algunas orientaciones iniciales 
 El sueño es una función evolutiva que requiere de la 
maduración del sistema nervioso. Es imprescindible para un 
adecuado crecimiento físico y desarrollo neurológico y 
emocional del niño. 
 El recién nacido se despierta cada 3 horas aproximadamente, 
esto está regulado por la alimentación. 
 A los 3 meses, ya puede desaparecer el despertar nocturno y 
dormir 5-6 horas seguidas. 
 A los 9 meses muchos de los niños duermen toda la noche sin 
despertarse. 
 Dormir bien es un hábito que se aprende de los padres. Para 
poder enseñar, es importante estar tranquilos y así transmitirles 
seguridad a los hijos. 
 Lo ideal es establecer una rutina antes de ir a dormir: luces 
bajas, música suave, lectura de un cuento: algo que le permita 
al niño ir asociando ese estímulo con la hora de ir a la cama. 
 Se pueden usar objetos que permanezcan con el niño toda la 
noche: Ej. osito, mantita. 
 No lo acostumbre a dormirse mamando, dándole el biberón, 
acunándolo, o paseando en el cochecito o en el auto, cuando 
se despierte y se encuentre solo, va a reclamar volver a 
esa situación. Es importante que el último recuerdo que tenga 
de la vigilia sea su cuna. 
 Es conveniente evitar la TV y los juegos que lo excitan a la 
hora de dormir. 
 Para disminuir el riesgo de muerte súbita se recomienda 
acostar al bebe en su cuna, boca arriba, sobre colchón firme, 
sin almohada. No lo sobre abrigue. Sus pies deben estar 
tocando el borde de la cuna (para que no se desplace), y sus brazos fuera de la sábana. No fumar en la habitación, y 
procurar no hacerlo en toda la casa. 
 Según las posibilidades de la familia, es conveniente sacar al 
bebe del cuarto de los padres entre los 6 meses, porque ya 
puede dormir varias horas de corrido. 
 No es recomendable compartir la cama con el niño ya que 
existe el riesgo de aplastamiento, mayor cantidad de 
despertares nocturnos y otros trastornos. 
 La cantidad de horas de sueño va disminuyendo a lo largo de 
la infancia: 
EDAD SUEÑO (hs) SIESTA (*) 
RN 16-20 
< 6 meses 10-14 2 (aprox. 2 
hs) 
6-12 meses 10-12 2 (aprox. 1 
hs) 
2-3 años 12 1 (aprox. 1 
hs) 
3-5 años 11-12 desaparece 
6-12 años 9-11 
adolescencia 8-9 
 (*) Siestas: no es conveniente que duren más de dos horas, y 
que el niño se acostumbre a dormir con luz, y con el ruido 
habitual del hogar. 
HABITOS DE SUEÑO SALUDABLE: 
 Ambiente oscuro, silencioso, temperatura adecuada ( sin
abrigo excesivo) 
 Horario regular a la hora de acostarse y despertar 
 Rutinas agradables ( baño, cena, entorno adecuado) 
 Evitar la TV, cuentos atemorizantes, o actividad física
enérgica una hora antes de irse a dormir 
 Acostar al niño despierto para que logre conciliar el sueño
solo Teniendo en cuenta que las pautas anteriormente descriptas son 
generales las acompañamos con algunas reflexiones: 
El bebé emite señales que la mamá tendrá que ir interpretando, 
poniéndole palabras: “tiene sueño”, “tiene hambre”, “quiere estar en 
brazos”. 
La angustia que genera en la mamá reintegrarse al trabajo, quizás 
puede traer algunos cambios en el dormir del bebé. 
Si bien el dormir es un hábito que se aprende, no todos los bebés 
son iguales frente al sueño. 
Hay bebés más tranquilos, otros inquietos, llorones, más 
demandantes. 
Entonces puede ser que durante el sueño los bebés presenten 
distintas características como despertarse a la noche y requerir la 
presencia del papá o la mamá. 
En los bebés alimentados a pecho en general se prolonga el 
despertar nocturno para mamar y calmarse Los bebés mayores de 
seis meses no necesitarían tomar el pecho o mamadera nocturna 
habitualmente 
Hay bebés que siguen mamando durante la noche y las mamás lo 
viven como una situación placentera. 
En otros casos si el bebé se despierta varias veces a la noche, 
provoca a la mamá y el papá un malestar por el cansancio que le 
genera dormir entrecortado y tener que salir a trabajar o en el DIA 
ocuparse de otros hijos. 
Hay razones de índole personal, cultural o social para decidir qué 
hacer. 
 Después del tercer mes aproximadamente el bebé comienza a 
dormir varias horas durante la noche pero entre los ocho y nueve 
meses, puede volver a despertarse porque es el periodo que 
empieza a reconocerse como un otro diferente a su mamá y 
entonces reclama esa presencia por la angustia que le genera su 
ausencia, la separación. 
 Es importante que durante el día, a los bebés mayores de ocho, 
nueve meses, que ya comprenden algo del no, aprendan a 
experimentarlo y que los padres aprenden a tolerar el llanto del bebé 
al no responder en forma inmediata a sus requerimientos. Ese 
tiempo de espera le permite al niño tolerar pequeñas frustraciones, 
fundamentales en la crianza. Muchas veces los trastornos del sueño de los bebés son el reflejo de 
situaciones de angustia en la casa, conflictos familiares, de pareja, 
situaciones traumáticas o de stress. 
Cada familia busca la manera de resolver situaciones de diferentes 
modos ni mejores ni peores. 
Si es importante que las parejas se pongan de acuerdo para 
beneficio de ambos, qué conducta van a tomar como la más 
adecuada. 
Hay muchas alternativas de manejos posibles y aceptables, muy 
vinculados al concepto de crianza que tiene cada familia. 
El colecho (dormir junto a sus padres en la cama) es un tema 
controvertido, algunas familias y pediatras lo consideran como algo 
“natural” y que el niño en algún momento, se desprenderá de sus 
padres y dormirá solo, dejará la cama cuando se sienta seguro y 
preparado para ello. 
Una realidad es que muchas familias no poseen el lugar para acostar 
a sus niños pequeños en otra cama o habitación. 
Otra forma de pensar es que a partir aproximadamente del sexto 
mes se acostumbre a los bebés a dormir en su cuna, en otra 
habitación, considerando la necesidad de la separación beneficiosa 
para los padres y para los niños. 
Dormir en otra habitación generaría hábitos de independencia, 
límites y permitiría la intimidad de la pareja. 
En los temas de crianza se recorre un camino 
entre las certezas y las incertidumbres. No hay 
un pensamiento único como verdadero. 
CADA FAMILIA VA TRANSITANDO LA CRIANZA DE SUS 
HIJOS CON EL BAGAJE CULTURAL QUE TRAE, SUS 
EXPERIENCIAS DE VIDA, SUS COSTUMBRES, 
CREENCIAS, Y SUS MITOS 
 ES IMPRECINDIBLE ACEPTAR Y COMPRENDER LA 
DIFERENCIAS PARA PODER ENTENDER LAS 
CONDUCTAS DE LAS DIFERENTES COMUNIDADES O 
FAMILIAS. 
COMITÉ DE PEDIATRÍA GENERAL AMBULATORIA
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